A menudo, podemos ver a la venta Saquitos Térmicos para
aliviar los dolores musculares, pero lo cierto es que es algo muy sencillo que podemos hacer fácilmente nosotros mismos.
A continuación, puedes encontrar todos los detalles
necesarios para hacer uno y así tener a mano un aliado para recuperarte fácilmente
de los dolores, contracturas o rigidez muscular.
| el blog de aureliana |
Tela de algodón blanca
Saquito de Calor con huesos de cerezas.
- Hacemos un pequeño cojín de tela, de una medida que nos sea cómoda para aplicar en la zona dolorida.
- Rellenamos este saquito térmico con huesos de cerezas y le ponemos una funda de quita y pon, para poder lavarla cuando queramos.
- Es un trabajo de reciclaje, pues aprovechamos telas que tengamos en casa, y le damos uso los huesos de las cerezas que terminarían en la basura.
- Para realizarlo lo primero fue comprar cerezas, ¡toda la familia estaba encantada!, pues nos gustan a todos.
- Avisarlos bien de que no tiren los huesos de las cerezas y colocar un recipiente al lado de las cerezas con un cartelito advirtiendo de ¡no tirar los huesos! Esto que parece una tontería es un detalle muy importante, de lo contrario terminarán todos en la basura.
- Después, cuando tengamos suficientes, lavarlos con agua caliente y secarlos en el microondas cuidando de que no quede ninguna pulpa.
- Hacemos un cojín con una tela de algodón 100%.
- Realizamos unas costuras o ponemos unos botones para que los huesos queden bien distribuidos por todo el cojín.
- Lo rellenamos con los huesos, de modo que queden bien repartidos y los cerramos.
- Confeccionamos una funda de quita y pon, también de un tejido de algodón (yo utilice una toalla de tocador doblada por la mitad) y ya lo tenemos terminado.
- Es necesario ponerle un cierre de plástico (corchete), porque uno de metal no sería adecuado para calentar en el microondas.
Si tenemos una contractura, rigidez o dolor muscular, calentamos el cojín en el microondas a poca temperatura uno o dos minutos y ya lo podemos aplicar a la zona dolorida.
El calor hace que se relajen los músculos, lo que da lugar a que mejoren las molestias.
Los huesos de las cerezas conservarán la temperatura durante un buen rato y de este modo nos aliviará enseguida de la tensión muscular que suframos.
Truco: Este saquito térmico también lo podemos utilizar para
calentar una cama o una cuna en los días más fríos del invierno y le podemos añadir un poco de lavanda para que a la vez desprenda un agradable olor.









