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“Los bebés nacen con ojos dispuestos a ver todo lo precioso, abrazar todo lo alegre y querer sin condiciones con todo su corazón”.
Ovillos pequeños de lana azul, amarilla, blanca y roja.
Botones
Agujas para tejer
Aguja lanera
Puntilla
- La decoraremos con una puntilla fruncida en el cuello.
- En la zona de los bolsillos formaremos dos corazones con la misma puntilla, que llenaremos de flores bordadas de diferentes colores.
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El Bordado a punto margarita lo podemos ver AQUÍ
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Hace más de treinta años, escuché en la televisión este cuento acumulativo que todavía recuerdo y hoy lo comparto con vosotros.
"El Ratoncito Pérez y la Cucarachita"
Un día la Cucarachita le dijo al Ratoncito Pérez.
- Tengo que salir a hacer la compra, así que cuida bien de la olla, pero ten mucho cuidado que no te vayas a caer.
El ratoncito Pérez se encaramó, se asomó a la olla y ¡ay!, se cayó dentro.
Cuando regresó la Cucarachita y vio lo que había ocurrido
salió a la puerta de la casa muy triste y se puso a llorar.
Entonces pasó un pajarito y le preguntó:
- Cucarachita, ¿por qué lloras?
- Porque el Ratoncito Pérez se cayó en la olla.
Dijo el pajarito:
- ¡Pues yo, como pajarito, me cortaré el pico!
Cuando la paloma vio al pajarito le preguntó:
- Pajarito, ¿Por qué te has cortado el pico?
- Porque el Ratoncito Pérez se cayó en la olla y la Cucarachita le canta y le llora… y yo como pajarito, me he cortado el pico.
Dijo la Paloma:
- ¡Pues yo, como paloma, me cortaré la cola!
Cuando la paloma llegó al palomar este le preguntó:
- Paloma, ¿Por qué te has cortado la cola?
- Porque el Ratoncito Pérez se cayó en la olla y la Cucarachita le canta y le llora… y el pajarito se ha cortado el pico… y ¡yo, como paloma, me he cortado la cola!
Dijo el palomar:
- ¡Yo, como palomar, me echaré a rodar!
Cuando el palomar se echó a rodar tropezó con la fuente esta y le preguntó:
- Palomar, ¿por qué te has echado a rodar?
- Porque el Ratoncito Pérez se cayó en la olla y la Cucarachita le canta y le llora… y el pajarito se ha cortado el pico…, y la paloma se ha cortado la cola… ¡y yo como palomar me he echado a rodar!
Dijo la fuente:
- ¡Pues yo, como fuente, cortaré la corriente!
Cuando llegaron las doncellas a buscar agua a la fuente, le
preguntaron:
- Fuente ¿por qué has cortado la corriente?
Dijo la fuente:
- Porque el Ratoncito Pérez se cayó en la olla y la Cucarachita le canta y le llora…, y el pajarito se ha cortado el pico…, y la paloma se ha cortado la cola… y el palomar se ha echado a rodar… y ¡yo, como fuente, he cortado la corriente!
Dijeron las doncellas.
. ¡Pues nosotras, como doncellas, romperemos las jarritas!
Cuando las doncellas llegaron al Palacio, les dijo la reina:
- Doncellas, ¿por qué habéis roto las jarritas?
Y dijeron las doncellas:
- Porque el ratoncito Pérez se cayó en la olla y la cucarachita le canta y le llora… y el pajarito se ha cortado el pico… y la paloma se ha cortado la cola… y el palomar se ha echado a rodar… y la fuente ha cortado la corriente …y ¡nosotras, como doncellas, hemos roto las jarritas!
Dijo la reina:
- ¡Pues yo como reina, me quito la toca blanca y me pongo la negra!
Cuando el rey vio a la reina le preguntó:
- Reina, ¿por qué te has quitado la toca blanca y te has puesto la negra?
Y ella le contestó:
- Porque el ratoncito Pérez se cayó en la olla y la Cucarachita le canta y le llora… y el pajarito se ha cortado el pico…, y la paloma se ha cortado la cola… y el palomar se ha echado a rodar… y la fuente ha cortado la corriente… y las doncellas han roto las jarritas… y ¡Yo como reina, me he quitado la toca blanca y me he puesto la negra!
Entonces, dijo el rey:
- Pues ¡Yo como rey, me quito la corona... y me pongo la sartén!
…………..
Además de este final, que a mí me parecía muy divertido y confieso que era el que yo le contaba a mi hija; encontré otra versión más solidaria en la que el rey se quita la corona y echa a correr a casa del médico del Palacio y le dice:
- ¡Doctor, hay que salvar al Ratoncito Pérez!
El médico llega enseguida a casa de la Cucarachita, seguido
del rey, la reina, las doncellas, la paloma y el pajarito.
Entre todos sacaron al ratoncito de la olla, lo acostaron y
le dieron un té de hierba buena. Al poco rato el ratoncito abrió los ojos,
tosió y se incorporó en la cama.
Cuando la Cucarachita vio que el ratoncito estaba sano y
salvo, corrió a la cocina y se puso a preparar una mezcla para pegar el pico
del pajarito, la cola de la paloma y la jarrita de la doncella.
Entonces la reina, muy contenta, fue a cambiarse la toca
negra por la roja.
El rey, muy feliz, recogió la corona y se la colocó en la
cabeza.
Y la fuente empezó a echar agua.
¡Y colorín colorado, este cuento se ha acabado!
¡Hasta la próxima!





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